2011/09/05

Cómo la demanda asiática impacta sobre el monte nativo de Argentina

En una excelente nota a Adolfo Zaldívar -del Diario La Voz del Interior- observamos cómo la exportación de la región centro de Argentina se multiplicó por 20 en los últimos 10 años, desde 300 millones a 6000 millones de dólares.
Esta región central de Argentina es localización geográfica de actividades agrícola-ganaderas, cuya frontera se expande cada vez más.  Es excelente que esto ocurra, el progreso de las actividades humanas así lo demanda.  Al mismo tiempo esta región alberga también un monte nativo original, bosques autóctonos que albergan un gran riqueza en biodiversidad.
Es responsabilidad de las actuales generaciones lograr un equilibro entre protección de la naturaleza y actividades humanas.  Es nuestro deber hacer conocer esta necesidad y obligación.  Es nuestro deber crecer y respetar la naturaleza al mismo tiempo, asegurando el equilibro tanto como seamos conscientes y capaces.
A continuación se transcribe la entrevista tal como puede leerse en: http://www.lavoz.com.ar/noticias/mundo/barbarie-es-que-nos-va-salvar

 

"La barbarie es la que nos va a salvar".  Entrevista con Adolfo Zaldíva, embajador de Chile en Argentina.  Político de larga trayectoria, plantea que el mundo global de hoy, con China como principal potencia, obligará a unirse a la región.

Dice que Mendoza tendrá un papel clave, como Salta en el noroeste y Córdoba. Resalta el papel de ésta, equidistante entre el Pacífico y el Atlántico y por su gravitación cultural hacia todas partes. Vaticina que la cordillera quedará obsoleta, "porque las fronteras van a estar en el Asia". Y reclama: "Tenemos que ir juntos y así como es clave la conectividad, se impone contar con una matriz productiva que nos beneficie a ambos". Así habla Adolfo Zaldívar Larraín, embajador de Chile en Argentina, quien estuvo en Córdoba y dialogó con La Voz del Interior .
–Se propicia actuar en bloque frente a la crisis global ¿cómo ve la integración en el continente y específicamente la de Chile y Argentina?
–Hay un desafío para Argentina, Chile y para todos que es esta globalización. Está claro que Argentina no puede sola y Chile tampoco. En los últimos 30 años creamos un espacio de entendimiento, pero la integración completa no se logró. Este proceso globalizador no es como el del siglo XIX. Allí tanto Argentina como Chile, perdimos. Quien hizo al siglo XIX fueron los ingleses y en Argentina esa globalización marcó una preponderancia de Buenos Aires sobre las provincias. Buenos Aires tiene ese sello europeo, liberal, abierto, y muchas virtudes. El interior de Argentina fue tributario de ello, pero no se desarrolló plenamente. En Chile ocurrió otro tanto; les sacas los cueros, la lana, la carne y lo cambias por el cobre y es lo mismo. Buenos Aires concentra hoy el 60 por ciento del producto geográfico bruto argentino pero con esta nueva globalización, el actor es China o el Asia y el espacio no es el Atlántico, sino el Pacífico. Para Chile como para Argentina, los actores no van a ser las metrópolis sino el interior. El interior argentino tiene mucho que decir. Es muy diverso, culturalmente muy fuerte y sobrevivió. Córdoba es el ejemplo… Hay que ver cómo conjugamos la enorme capacidad de producción argentina y la gran capacidad de comercio chilena. La demanda del Asia es muy alta. Hace 10 años, ustedes exportaban 300 millones de dólares a China y hoy son casi seis mil millones. Nosotros hace 10 años exportábamos mil millones y hoy, 16 mil millones. Para Chile, China es el primer socio comercial. Para ustedes el primer socio es Brasil. "Chile y Argentina no suman, multiplican", dijo hace 60 años (Juan Domingo) Perón. Son economías complementarias. En 30 ó 40 años más, el mundo va a hablar chino mandarín. Hay que asociarnos no sólo para ir a llevar productos o traerlos, sino que a esos productos hay que ponerles valor agregado.
–Desde hace años se habla de los corredores bioceánicos, ¿cómo están esos proyectos?
–Algunos dicen que el obstáculo es la cordillera, pero incluso si ésta no estuviera, la burocracia no dejaría que pasáramos de un lado a otro. Los pueblos originarios sí lo hacían. Se impone un cambio de mentalidad, no puede ser que una aduana paralice todo. Hoy pasan entre 900 mil y un millón de chilenos al año hacia Argentina y 1,2 millón de ustedes van para allá. Sólo el 20 por ciento lo hace por avión. Hay más de 300 cruces, de los que 60 tienen un grado de operatividad. Pero hay tres o cuatro pasos que son estratégicos. Uno es el del ferrocarril que va de Salta a Socompa, de Socompa a Mejillones y de Mejillones a Antofagasta. Representa la salida del noroeste argentino hacia Chile.
–¿Es el mismo tendido del tren de las nubes?
–Es el ferrocarril del Norte, el General Belgrano, el Ramal 14. Ustedes tenían ahí miles de kilómetros de vías férreas. Hasta hace unos 20 años, el tren funcionaba... Al otro lado, en Chile, está la provincia de Antofagasta, que creo es la que tiene la renta per cápita más alta de América. En este corredor, Salta sería una suerte de capital del centro-norte de Sudamérica, algo que ya fue en el pasado.
–¿Y los otros pasos?
–Otros dos están aquí en la zona central. Desde el sur de Brasil hasta Valparaíso o San Antonio, pasando por Montevideo, Buenos Aires, Rosario, Córdoba y Mendoza, hay 130 millones de habitantes y está el 70 por ciento del producto de Sudamérica. Una parte importantísima de esa producción, aunque pueda salir por el Atlántico, va al Asia, y le conviene el Pacífico. Un paso clave es el de Aguas Negras, impulsado hoy por el gobernador de San Juan, José Gioja. Es una obra pública con un túnel de 14 kilómetros. Este túnel podría materializarse el próximo año, las obras de acceso de Argentina están casi listas. Está retrasado el acceso chileno y el puerto, ya que al de Coquimbo hay que hacerlo de nuevo. El emprendimiento, sólo con el túnel, cuesta 850 millones de dólares. Otra obra importantísima es el ferrocarril del corredor bioceánico Aconcagua. Se construirá un túnel de 52 ó 54 kilómetros y se podría usarla todos los días del año. Este paso llegará a dos puertos: San Antonio y Valparaíso. Además, el puerto de Ventana quedaría para productos como petróleo y derivados. El segundo túnel permitirá el paso de 70 millones de toneladas de cargas y sería una de las vías comerciales más importantes del mundo. Las obras tendrán no sólo impacto económico: va a haber mayor integración, más inclusión y van a traer clase media, el gran déficit de Chile. Ustedes van a poder desarrollar una inmensa capacidad de manufacturas. Ese interior de la Argentina no sólo será el segundo motor económico del país, sino que será un motor de cola muy fuerte para Chile. Citando a un gran pensador, Domingo Faustino Sarmiento, que anatemizó a las provincias, diría que "la barbarie es la que nos va a salvar".
–Hablando de recelos, en el límite austral, del lado chileno quedan aún campos minados de una guerra que se pudo frenar...
– Es lo que quedó de una realidad de esos años a la que nos llevó la insensatez y la locura que vivimos ambos países, sólo entendible por los gobiernos que tuvimos. Creo que en democracia, desde Alfonsín en adelante en Argentina y en Chile con todos los gobiernos democráticos, lo destacable fue este reencuentro que posibilita ahora la integración.
Ficha personal
Adolfo Zaldívar Larraín es abogado y constitucionalista. Fue titular del Senado y presidió durante 14 años la Comisión Interparlamentaria Chileno-Argentina. Fue dirigente de la Concertación por la DC y es actual presidente del Partido Regional de los Independientes. Desde julio de 2010, es embajador de su país en Argentina.
Fuente: Diario La Voz del Interior.  04 de Setiembre de 2011.  Ver fuente: http://www.lavoz.com.ar/noticias/mundo/barbarie-es-que-nos-va-salvar
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