2011/05/26

A forestar y reforestar (Ecuador)



Creo que ningún ecuatoriano desconoce las repercusiones que nos impone el cambio climático; no podemos olvidar lo sucedido por las crisis que estamos pasando: energéticas, agropecuarias, sequías, inundaciones, afecciones a la salud, entre otras calamidades. Todos conocemos que una de las principales causas de estos cambios climáticos es la deforestación agresiva que existe en la mayoría de las provincias del país. 

Nuestra realidad es que hemos deforestado el 50% de nuestros bosques nativos en los últimos 30 o 40 años, y actualmente ostentamos una de las tasas más altas de deforestación de América del Sur. Estamos en el ‘top 10’ de los países con mayor tasa de deforestación del mundo. Si preguntáramos sobre esta problemática a algún alto funcionario, ¿qué contestaría?, que después de algunos gobiernos desaprensivos de la larga noche (...), sin resolverse el problema de la deforestación, en la actualidad se está trabajando para cumplir con un cronograma y lograr el objetivo de reforestar un millón de hectáreas en cinco años. O dirían que antes de pensar en forestar, habría que realizar un estudio de impacto ambiental. O, que no se puede aceptar una competencia sin los recursos necesarios. Pero una persona corriente con sentido común, contestaría que se debería controlar la deforestación y reforestar y forestar en todo el país.

El actor más importante e influyente que podría contribuir para mejorar esta problemática es el Estado, y para ello tiene un gran plan nacional de forestación y reforestación el cual, según algunas “percepciones”, habría costado importantes cantidades de dinero en estudios, evaluaciones, asesorías, lanzamientos, sociabilización del tema, etcétera. Pero con vergüenza ajena, después de cuatro años, puedo decir que no ha pasado nada. Para colmo del despilfarro, se creó en el 2008 un organismo adscrito a los ministerios de Agricultura y de Ambiente, que comenzó todo de nuevo en la parte institucional con la unidad de promoción y desarrollo forestal, y también un organigrama institucional, plan estratégico, políticas, procedimientos, etcétera. Hace poco, como las cosas parece que no caminaban bien, decidieron realizar una reingeniería, y es posible que en cualquier momento Proforestal se recicle y se convierta en parte de una subsecretaría. Con todo este panorama no puedo utilizar la palabra resultados si no los hay, o son tan irrisorios. También hay otros actores dentro de la sociedad que conocen el tema, pero que no toman partido o lo utilizan simplemente como marketing comercial. ¿Qué están haciendo el sector empresarial, universidades, municipios, prefecturas, etcétera? Casi nada, salvo algunas excepciones de las Ong y empresas privadas que están sembrando plantaciones forestales para el futuro del país. Entonces, con este ambiente político tan caldeado, pasarán otros inviernos más sin sembrar.

Daniel Arámbulo Torres,
ingeniero, Guayaquil



Fuente: El Universo.  25 de Mayo de 2011. Ver fuente: http://www.eluniverso.com/2011/05/25/1/1366/forestar-reforestar.html?p=1354&m=27
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