2011/03/15

Desmonte, soja y descampesinizacion en la provincia de Córdoba (Argentina)

 
El fenómeno de la "descampesinización" en el norte cordobés

 

Investigadores de la UNC, pertenecientes al Departamento de Geografía de la FFyH, analizaron los cambios ocurridos en los flujos migratorios en los Dptos. Sobremonte, Tulumba y Río Seco (una de las zonas más pobres de la provincia de Córdoba) en las últimas décadas. Estas localidades, predominantemente rurales, sufren en su mayoría una disminución constante de sus poblaciones, en el marco de cambios estructurales en su economía y en el medio ambiente, a raíz del avance indiscriminado de la frontera agropecuaria y del cultivo de la soja.

El avance de la agriculturización de la economía y particularmente del monocultivo de la soja en nuestro país durante las últimas décadas no afecta solamente al medio ambiente y sus hábitats naturales. También ha impactado directamente en poblaciones rurales y especialmente en la fracción más vulnerable de éstas, como son las comunidades campesinas. El fenómeno, denominado "descampesinización", se expresa en la necesidad forzosa de emigrar de sus lugares de origen que sufren las personas más pobres del ámbito rural a raíz del crecimiento incesante de la frontera agroindustrial que transformó la estructura económica, productiva y social de estas comunidades. Así lo prueban numerosos estudios de toda índole que se han realizado en nuestro país en los últimos años. En nuestra Universidad, uno de los últimos trabajos llevados a cabo en esta línea, encabezado por la Dras. Susana Adamo y Beatríz Ensabella, del Departamento de Geografía de la Facultad de Filosofía y Humanidades, brinda datos significativos sobre este proceso en la población rural cordobesa, específicamente en los Departamentos Sobremonte, Río Seco y Tulumba, ubicados al norte de la provincia (Ver Mapa, zonas pintadas)

Como parte de esta investigación, llevada a cabo durante los años 2008 y 2009, se ahondó en el cambio de los flujos migratorios en los tres Departamentos a partir de la década de los noventa, especialmente.  El estudio tuvo horizontes más amplios: se preocupó por describir la relación entre sustentabilidad social, las estrategias de vida de las comunidades rurales y los procesos migratorios.  Precisamente, estos últimos son interpretados como una posible estrategia de supervivencia y reproducción social de las comunidades campesinas frente a las transformaciones ocurridas: "Una emigración intensa - afirman los especialistas-, a menudo revela una situación de deterioro de condiciones de vida. La migración es considerada como la respuesta más rápida para enfrentar y ajustarse a situaciones críticas y de cambio, constituyéndose en una herramienta estratégica fundamental para individuos y hogares".
 
Para profundizar en este aspecto, los científicos analizaron fuentes censales de las últimas décadas. Así se destacó que, en primera medida, estos tres Departamentos se caracterizan desde el punto de vista demográfico por una baja densidad de población, un bajo crecimiento demográfico (negativo en algunos períodos), y por un predominio de población rural pobre, con alto porcentaje de Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI). Las zonas en cuestión muestran una ocupación mucho menor a la media provincial, que era, en los datos del censo de 2001, de 18,5 habitantes por km cuadrado; en el norte cordobés varía de 1,2 (Tulumba) a 1,9 habitantes por km cuadrado (Río Seco). Comparativamente, los volúmenes de población todavía están muy lejos de los que existían en 1947. Según los datos provisorios del censo provincial realizado en 2008, en Tulumba hay 12.630 habitantes, mientras que a mitad del siglo pasado la población alcanzaba 19.542 personas.
 
Estos datos implican que en 2008 el crecimiento anual intercensal en relación al censo de 2001 sería del orden del 0,48 % en Tulumba mientras que en 1947 era del 1,21%. El caso de Río Seco es la excepción a la regla, que de manera sostenida ha mantenido un crecimiento de su población: en 1947 habitaban este Departamento sólo 1385 personas, mientras que los datos -provisorios aún- del censo realizado hace dos años cuentan a 13.060 habitantes (Ver cuadro aparte)

La realidad planteada, se asegura en el estudio, permite calificar a estos Departamentos como "expulsores de población", mientras tanto "el aglomerado urbano de la ciudad de Córdoba se constituye en una fuente de atracción de la mano de obra que no encuentra ocupación en sus zonas rurales de origen, producto del deterioro de los sistemas productivos".

Pero ¿hacia dónde las poblaciones rurales se están viendo obligas a emigrar?. Los especialistas observan que, –de manera preliminar también - a diferencia de otras épocas donde los flujos migratorios se dirigían a las grandes ciudades como Buenos Aires o Córdoba, hoy la emigración se está dando hacia centros urbanos cercanos (lo que explicaría en parte el crecimiento sostenido de la población del Departamento Río Seco, por ejemplo). Las ciudades de destino son las que están ubicadas en la ruta que une el centro con el norte del país (ruta Nacional 9).

Hasta 1991 casi toda la población de los tres Departamentos era rural. Pero el proceso de urbanización se fue generando a partir de estos años. La ciudad de San José de la Dormida (Tulumba) duplicó su población entre las décadas ochenta y noventa, y mantuvo una tasa de crecimiento de 52% hasta 2001, y un crecimiento similar tuvieron las localidades de Villa María del Río Seco y San Francisco del Chañar (Dpto. Sobremonte).

No obstante, hasta 2001, los porcentajes de población rural dispersa se mantuvieron en un alto grado: 36% de la población del Dpto. Río Seco, 42% de los ciudadanos del Departamento Sobremonte y casi un 38% de los habitantes de Tulumba.

La realidad campesina

La población del norte cordobés que abarca estos tres Departamentos es de las más pobres de la provincia. Según se señala en el estudio, su economía está basada en la producción de bienes agropecuarios para el mercado interno, con explotaciones en pequeña escala, de bajo nivel tecnológico, condiciones que implican limitaciones estructurales para la acumulación de capital. Las poblaciones campesinas, también, sufren carencias de recursos básicos, como el agua, el acceso a la salud y a la educación. 

A estos componentes se le agrega el ambiente árido y semiárido dominante en esta zona, climas poco propensos para desarrollar una economía diversificada.

Otro dato que se desprende de esta investigación es la alteración que sufrió el ambiente en estos Departamento durante las últimas décadas: se aceleró la desforestación del bosque chaqueño occidental, especialmente por el avance del cultivo de la soja en la zona oriental y en menor medida por la ganadería y la producción de carbón de leña. La tasa de desforestación desde 1969 alcanza a 2,75% en las áreas bajas y 3,13% en las zonas serranas. Entre 1998 y 2002 (sólo cinco años) se desforestaron 23.329 has en Tulumba; 19.877  has en Río Seco; y 6175 has en Sobremonte.

Previsiblemente, este contexto estaría impactando negativamente en las poblaciones campesinas, limitando aún más las oportunidades alternativas de desarrollo, proceso que explicaría la emigración de las comunidades.

Fuente: Secretaría de Ciencia y Tecnología - Universidad Nacional de Córdoba.  13 de Agosto de 2010.  Ver fuente: http://www.secyt.unc.edu.ar/Nuevo/portada_contenido.php?idNota=262

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