2010/08/09

De dónde sale el agua

Hay que medir y cobrar también el uso industrial y agropecuario del agua. Fernando Colautti .

Córdoba es semiárida. No le sobra el agua. Requiere de un esforzado equilibrio entre la que tiene y la que demandan sus cada vez más habitantes y actividades.

Para cuidar un recurso por el que el mundo se prepara para pelear por él, hay dos puntas: el uso y la producción.

Cuidar el uso es evitar el derroche. Está demostrado que los usuarios de ciudades con medidores, que pagan según sus consumos, utilizan mucha menos agua. En promedio, los usuarios con régimen medido gastan 50 por ciento menos que quienes no lo tienen.

Pero suena esquizofrénico que se le cobre por 100 litros de más sólo a la tía de la esquina, y no se aplique la misma vara a los millones de litros de agua potable que utiliza la industria o el sector agropecuario en riego extensivo.

No hay dudas de que evitar el derroche es una punta, aún pendiente en gran parte de esta provincia.

Pero más pendiente parece el cuidado de la "fábrica" de agua que tiene Córdoba: sus sierras. Allí nacen prácticamente todos los ríos y arroyos que alimentan los lagos y napas cuya agua necesitan los cordobeses presentes y los por venir.

Por desmontes, incendios y crecimiento sin planificación, las sierras producen cada vez menos agua. Sus vertientes están cada más secas y sus laderas más erosionadas.

A pesar de ser una evidencia, poco y nada se está haciendo para revertirlo. Más aún, se acaba de generar un retroceso: la ley de bosques nativos que aprobó esta semana la Legislatura parece un gol en contra de esta necesidad.

Fuente: Diario La Voz del Interior.  09 de Agosto de 2010.  Ver fuente: http://www.lavoz.com.ar/ciudadanos/de-donde-sale-el-agua

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